¿Por qué escribo?
Bueno,
hay muchos motivos,
pero hoy solo me centro en uno,
que si no,
desvarío.
Pues me da un poco de vergüenza decirlo,
pues es para crear mis propios mundos
que fluyen de mi corazón
como mil ríos.
Las cosas con las que sueño
y que no podría alcanzar,
en principio.
De este modo,
se hacen más cercanas
y casi las toco.
¡Qué delirio!
Es una forma de evadirme?
quizá,
pero ¿quién dice que eso esté mal?
En verdad
noto que,
sorprendentemente,
me conecta más a la realidad,
A lo mejor porque se agudizan mis sentidos
y siento como si,
estrechando las puntas de los dedos,
el universo entero
pudiera ser mío.
